¿Llegué a la tercera edad?

Adulto mayores

¿Llegué a la tercera edad? ¿CúaNdo?

Rostro adulto
Rostro.

¿Cuándo nos comenzamos a preguntar si estamos en la tercera edad? Los cambios llegan paulatinamente hasta que un día detectamos, al vernos al espejo, el reflejo de los típicos elementos del envejecimiento: las arrugas. La piel va mostrando algunas manchas y las manos una textura diferente. Otra situación es el día en que revisando las indicaciones de un medicamento, ya no podemos  leer con claridad los detalles.

Pero las transformaciones no son solo físicas, la mente también comienza a jugar con nosotros, cuesta recordar detalles de algunos episodios del pasado, dejamos objetos en sitios que luego olvidamos, y cuando se guarda algo bien, puede pasar mucho tiempo antes de encontrarlo nuevamente, mientras se piensa constantemente ¿en cuál lugar lo almacené?.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), la edad promedio para hablar de tercera edad es a los 60 años, antes somos considerados adultos mayores.

Significado de los cambios

Revivo la imagen de mi madre en mi juventud y no la relaciono conmigo a la misma edad.  Tengo la impresión de recordarla mucho mayor en su apariencia, estilo de vida y forma de vestir. Sus actividades y compromisos eran limitados en comparación a lo que una mujer de 55 años puede hacer hoy en día.

Actividades en la Tercera Edad
Actividades en la Tercera Edad

Una madre a esta edad asume retos y actividades con mayor energía y fuerza que hace cuatro décadas atrás. Ya no somos, en su mayoría, madres tradicionales. Además de ocuparnos de la casa, trabajamos, nos ejercitamos en mayor porcentaje y salimos con frecuencia por diferentes distracciones. En general, la sociedad abrió nuevos horizontes para el adulto mayor y los de la tercera edad.

Por esta razón, la jubilación ya no solo define el momento en el que se entra a la vejez, sino es más una oportunidad para alcanzar nuevas metas. Todo está en la actitud y el ánimo que se asuma.

Nuevas oportunidades

Viajar sin importar la edad
Viajar, sin importar la edad

Las limitaciones físicas solo están en nuestro pensamiento.  Existe gran variedad de deportes en los que nos podemos ocupar de acuerdo a gustos y limitaciones. Por otra parte, el mundo virtual abre un sinfín de posibilidades al alcance de todos: cursos, estudios a cualquier nivel, distracciones para los que leen, escuchar música, ver películas o series… en fin, toda una gama de alternativas  en cualquier lugar del mundo.

Lo que se pueda hacer en el tiempo libre es favorable para no dejar que el  espíritu decaiga, y por ende, el cuerpo físico enferme. He visto casos increíbles de personas de 70 y 80 años que han dejado de lado cualquier prejuicio y son tan activas y entregadas a la vida como en la adultez.

Si algo hay que cuestionar son las limitaciones laborales para personas ya retiradas. En lo que respecta a las ofertas de trabajo presencial y virtual, estas por lo general favorecen a grupos de menor edad, sin embargo, esto no nos debe desanimar, siempre hay un oficio que aprender al que se le puede sacar un beneficio económico. Por ejemplo aprender a coser y vender tus creaciones.

Viajar, conocer y descansar
Viajar, conocer y descansar

Dependiendo de las posibilidades financieras, viajar también es una excelente alternativa. Puede ser dentro de tu país o a otro que siempre tuviste curiosidad de visitar. Los viajes son siempre una elección inmejorable. Estos pueden ayudar a alimentar la mente y el espíritu.

En mi caso el solo hecho de preparar la maleta y visitar otro sitio, además de crear expectativas maravillosas, me otorga un crecimiento interior que nadie puede remplazar.

Mi recomendación es sencilla: vive el aquí y el ahora, todas las etapas traen consigo limitaciones… la tercera edad es solo una etiqueta más. Tomarla o dejarla es tu decisión…

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